Bernburg/Aschersleben. Una vez más, grandes cantidades de residuos de matadero abandonados han causado cierto revuelo en Aschersleben. Vecinos atentos de la zona residencial situada en la periferia norte de la ciudad habían informado a la autoridad veterinaria competente de la presencia de bolsas de basura llenas de restos animales sin procesar, aparentemente de ovejas, que se encontraron en contenedores de basura en un punto de recogida.
Desgraciadamente, no era el primer descubrimiento de este tipo, y el distrito de Salzland tiene que enfrentarse periódicamente a residuos eliminados ilegalmente, a la búsqueda de los autores y a las consecuencias necesarias. Al fin y al cabo, la matanza, incluso en el sector privado, y el tratamiento y eliminación de subproductos animales, especialmente los residuos de matadero, que son algo más que "residuos domésticos normales", están sujetos a una estricta normativa en Alemania. Hay una buena razón para ello. Porque una eliminación inadecuada puede contribuir a la propagación de enfermedades animales, quiere explicar la oficina veterinaria.
El Dr. Christian Lutter, veterinario oficial y jefe del servicio especializado, afirma sobre el último incidente: "Se trata de residuos de origen animal, que -en esta cantidad, incluso en el caso de sacrificios domésticos- sólo pueden eliminarse por canales autorizados por razones de protección sanitaria y zoosanitaria. En cualquier caso, el vertido ilegal perjudica notablemente el orden público". El veterinario oficial añade: "En Sajonia-Anhalt, los residuos de los mataderos deben comunicarse a SecAnim GmbH para su recogida y puesta a disposición. Para ello se cobran tasas moderadas. Otros métodos, como el enterramiento o el uso de cubos de basura, sólo están permitidos hasta el tamaño de los restos individuales de aves de corral o conejos."
Sin embargo, en la zona residencial de Aschersleben en cuestión, por el momento se ha dado el visto bueno y reina el alivio. "Gracias a la atención de los vecinos y a una buena observación, así como al trabajo inmediato y minucioso de mi personal oficial, hemos podido localizar al culpable", afirma el Dr. Lutter. Agradece expresamente a la población local toda la información útil, a menudo necesaria en estos casos. "Hay que reconocer que un poco de serendipia también ayudó. A veces eso forma parte de ello. Seguiremos investigando. Esperemos que, con la ayuda de la oficina de orden público, podamos considerar ya cosa del pasado los repetidos hallazgos de residuos de matadero con el correspondiente potencial de riesgo para los animales, el ganado y la salud pública."





